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Qué es la amaxofobia y cómo superarla?

La amaxofobia es el término por el que se le conoce al miedo a conducir. Y aunque parezca raro, es un mal generalizado más que nada en conductores con suficiente experiencia, por lo que en los últimos años se ha convertido en un mal de cuidado y que muchos psicólogos clínicos se han esforzado en resolver, y en mitigar los daños que tal padecimiento produce en quienes conducen diariamente.

La amaxofobia en datos

Alrededor de un 30% de las personas que tienen licencia de conducir. Son, al menos, los datos que se manejan en España sobre las personas que podrían estar padeciendo de algún tipo o nivel de amaxofobia o miedo a conducir.

Esto demuestra que es una cifra bastante elevada, y como se indicaba, muchas veces son personas que ya llevan décadas de conducir un coche sin ningún tipo de problema, y súbitamente comienzan a sentir los síntomas de la amaxofobia.

¿Cuáles son los síntomas o cómo saber si tienes amaxofobia?

La mayoría de los especialistas convergen en torno a una definición sobre la amaxofobia, que más allá de un miedo al conducir al uso, es una sensación de ansiedad generalizada que se incrementa cuando se está (o se piensa que se está) frente al volante.

Así, la amaxofobia puede presentarse como una situación donde se evita conducir o todo lo relacionado con coches por miedo; sensación de ansiedad ante la actividad de conducir o no poder dormir la noche anterior, cuando se sabe que se va a conducir.

De un modo más específico, los psicólogos clínicos describen la amaxofobia en tres niveles distintos:

  • Nivel cognitivo: pensar en situaciones donde se sufre un accidente, donde el coche se avería en un lugar desierto, y situaciones similares.
  • Nivel conductual: una conducta generalizada de evasión, que no sólo se relaciona con el acto de conducir, sino que puede evidenciarse en otros campos de la vida diaria.
  • Nivel fisiológico: la crisis de ansiedad genera problemas estomacales, presión arterial o ritmo cardíaco elevado, sudoración excesiva, rigidez muscular, entre otros síntomas.

Cómo se trata la amaxofobia?

La amaxofobia tiende a presentarse en personas que han sufrido accidentes de tráfico graves o situaciones negativas en el coche (por ejemplo, asocian al coche con un recuerdo negativo o triste). Por eso, subir al coche se traduce en una sensación de estrés y ansiedad tan fuerte que les paraliza.

Pero también se presenta en personas que por su ritmo de vida viven situaciones muy fuertes de estrés, y como conducir es una actividad que deben realizar a diario, es bastante probable que durante su realización se manifiesten los síntomas del estrés y la ansiedad, a niveles aún más altos por la necesidad de control que requiere la conducción.

Pero sí, se puede combatir. La psicología clínica tiene campos estrictamente vinculados con la amaxofobia, donde la terapia de exposición o la realidad virtual son las técnicas más eficientes, porque van devolviendo la confianza, la tranquilidad y la sensación de control a las personas que padecen esto. No está de más decir que la amaxofobia es algo que puede ocurrir a cualquier persona al volante, y que lo mejor es no tratar de esconder la situación, sino ponerse en manos de profesionales antes de que sea muy tarde.

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